RichardV159

Pandemia

Quizás no fueron los trabajadores sexuales ni el crecimiento rápido de las ciudades lo que gatilló la pandemia de VIH, sino médicos bien intencionados que utilizaron agujas contaminadas durante la primera mitad del siglo XX. A más de 90 años de la aparición del virus, dos estudios concluyen que las campañas para erradicar las enfermedades tropicales de Africa habrían colaborado en la diseminación del VIH en los seres humanos.  "Este es un ejemplo de buenas intenciones que hacen daño", dijo el doctor Thomas Strickland, experto en enfermedades infecciosas de University of Maryland, en Baltimore, que no participó del estudio. "Esos médicos salvaban vidas. No sabían que además estaban instalando la pandemia de VIH".  El virus saltó de los chimpancés a los humanos, cuando el virus de inmunodeficiencia simia (VIS) se transformó en el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en Africa central a comienzos de los años '20. La hipótesis más probable es que un cazador se infectó por una mordedura o rasguño mientras buscaba carne para comer en la selva al oeste del Río Ubangui, en lo que hoy es República Democrática de Congo. Lo que aún se debate es cómo una enfermedad de la sangre que infectó a uno o algunos individuos en una zona remota del mundo se pudo diseminar a más de 33 millones de personas y matar a 2 millones de ellas, según cifras hasta el 2008. Para responderlo, el doctor Jacques Pepin, de Universite de Sherbrooke, en Montreal, Canadá, viajó hasta Africa central tras los rastros de la diseminación de virus menos letales, como puentes del VIH, entre los habitantes que recordaban la época colonial.
"Lo que sucedió es que, durante mucho tiempo, las agujas y las jeringas utilizadas para administrar los fármacos intravenosos no fueron descartables -dijo Pepin-. Hubo muchos pacientes para tan pocas jeringas, de modo que la esterilización de las agujas no era demasiado eficiente".
Pero no todos los científicos creen en su explicación. Michael Worobey, biólogo de University of Arizona, adhiere a la línea tradicional del argumento científico: cuando la potencias colonialistas comenzaron a construir ciudades y ferrocarriles, los bosques originales se transformaron en ciudades densamente pobladas y prostitución, la combinación perfecta para las enfermedades de la sangre.Un cazador infectado llegó a una ciudad y encendió la epidemia de VIH como una chispa en un campo seco."Creo que un tren es un mejor medio de transporte que una aguja", dijo Worobey a Reuters Health. Para Pepin, ambos estudios no es excluyen. Las agujas contaminadas "tuvieron un papel clave y tan importante quizás como la prostitución", indicó.
FUENTE: Clinical Infectious Diseases, online 24 de agosto del 2010.

Comentarios

interesante el articulo, me gustaria saber si se esat haciendo algo para frenar eso !!!

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